el Amor, the love, l'amour, die Liebe, l'amore

Besame, besame, besame, besame
Arranco de esta manera... todos sabemos qué es lo que falta, además de lo obvio, no? Y asi como no debemos ser guerrilleros de papel (como una vez despectivamente me caratularon) tampoco debemos ser románticos de blog. Coherencia: yo beso más y les propongo que ustedes también lo hagan.
-Te vi en una asamblea. Obvio que es más que probable, no?
-Seguro, pero es una buena forma de empezar a conversar.
-Es valido para mi propósito.
-¿Cuál?
-Conocerte, y la planificación de mentirte que tenía la tengo que cambiar por la responsabilidad que asumo ahora de serte sincera
-Uno siempre miente, y es loco cuando debe ser sincero.
-Lo loco es que la mentira sea a su vez verosímil, que uno crea en la mentira.
-Uno cree en la memtira para no caer en la locura, porque la locura nos aterra y no podemos zafar de eso.
-Es como el amor, la locura...
-No, son diferentes, uno cree en la mentira del amor para no caer en la locura, porque la locura es signo de infelicidad.
-El Brahamín y su vecina, la negra, ¿los conocés?, son las antípodas de un continuum de posibilidades. Dicen que el conocimiento lleva al desencanto del mundo. Él, sabio e infeliz y ella, feliz en su ignorancia. ¿Qué los hace a ambos humanos? La posibilidad de creer en la mentira del amor.
-Claro que no es exclusivo del amor, es exclusivo del hombre. Éste sabe que no es el centro del Universo, entonces crea un mundo metafórico para poder ser feliz. Cuando le conviene sentir que tiene las riendas de su destino crea grandes teorías que justifiquen su existencia y su función en el mundo. Cuando no le conviene sentirse así, inventa construcciones metafísicas -léase, Dios- pero sin asumir que lo son.
-Pero ya... creo que en esto coincidimos. Cuando el hombre no puede ya asumir esas mentiras, cuando no puede más auto-obligarse a olvidar el origen artificial de sus convenciones, entonces ahí recurre a lo único que lo puede hacer sentir verdaderamente libre...
-Claro, a la mentira del amor.
Este diálogo lo viví a los 15 y lo volví a encontrar a mis vaqueteados 23.
A los 15 me sentía un neófito corderito queriendo 23. A los 23 soy de nuevo la Doncella Quinceañera, al menos un poquito. Miro las nenas exuberantes a la salida del boliche, esas que se sienten reinas en el show del perro salchicha. Sólo piensan en eso, sólo quieren eso, eso que va más allá de todo y que encuentra el límite de lo humano en un BESO.
¿Por qué arrancar parafraseando la complejidad mundana si se puede expresar lo único importante en una simple idea? Si, es verdad, eso que falta, eso cuya escasez permite que se riegue Napalm aquí y allá. Entonces escribo por el regreso de eso. Mi deseo de hoy talvez sea sólo mio, pero espero que puedan ustedes planear en semejante ingenuidad.
Sabemos que nuestro Ministerio del Amor está encargado de mantener la ley y el orden. Pues sublevémonos, entonces. Propongo inventar nuevos encuentros de lenguas y saborear la sencillez en cada contacto carnal. Los insto a que se sientan de nuevo princesas ardientes y caballeros en corcel blanco, a que se jueguen tomándoselo en serio, subiendo a un Poni e inventando algún cuento.
Vayan a dormir, "cierren los ojos y sueñen con el olor de un país floreciendo para mi".
No se me abataten, mis amores, que en una de esas algún día, todos volveremos a ser, al menos un poquito, la Doncella Quinceañera.
Amor, hagamos cuentas.
A mi edad
no es posible
engañar o engañarnos.
Fui ladrón de caminos,
tal vez,
no me arrepiento.
Un minuto profundo,
una magnolia rota
por mis dientes
y la luz de la luna
celestina.
Muy bien, pero, el balance?
La soledad mantuvo
su red entretejida
de fríos jazmineros
y entonces
la que llegó a mis brazos
fue la reina rosada
de las islas.
Amor,
con una gota,
aunque caiga
durante toda y toda
la nocturna
primavera
no se forma el océano
y me quedé desnudo,
solitario, esperando.
Pero, he aquí que aquella
que pasó por mis brazos
como una ola
aquella
que sólo fue un sabor
de fruta vespertina,
de pronto
parpadeó como estrella,
ardió como paloma
y la encontré en mi piel
desenlazándose
como la cabellera de una hoguera.
Amor, desde aquel día
todo fue más sencillo.
Obedecí las órdenes
que mi olvidado corazón me daba
y apreté su cintura
y reclamé su boca
con todo el poderío
de mis besos,
como un rey que arrebata
con un ejército desesperado
una pequeña torre donde crece
la azucena salvaje de su infancia.
Por eso, Amor, yo creo
que enmarañado y duro
puede ser tu camino,
pero que vuelves
de tu cacería
y cuando enciendes
otra vez el fuego,
como el pan en la mesa,
así, con sencillez,
debe estar lo que amamos.
Amor, eso me diste.
Cuando por vez primera
ella llegó a mis brazos
pasó como las aguas
en una despeñada primavera.
Hoy
la recojo.
Son angostas mis manos pequeñas
las cuencas de mis ojos
para que ellas reciban
su tesoro,
la cascada
de interminable luz, el hilo de oro,
el pan de su fragancia
que son sencillamente, Amor, mi vida.
[Pablo Neruda, "Oda al amor"]
Benvindos!!!!!!!!! Soy Maité (se pronuncia con acento en la É, otro dia cuento la raiz de mi nombre y el mambo ideologico de diferenciar vasco y mapuche). Este es el momento de ignauguración de mi Blog: charaaaaan!!. Les presento mi nueva paguinita, un rincón del mundillo cibernético donde arrojé algunas de mis locuras. Espero que si les suena demasiado vulgar sepan entender que formo parte de este Universo Bizarro, y si les suena demasiado metafísico, recuerden que quien tiene patas firmes igualmente puede saber volar. Beshotes pa todos, los conozca o no!!! MPR


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