Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Nuestro Querido Carnaval

Primero Como Tragedia, Después Como Comedia

Pa ustedes, mis cumpas "revolucionarios", que ante la primera escenografía pintoresca, se les nubla la vista y creen ver en el poder al gran hacedor popular. Qué loco verte, a vos, cantar: ¡perón, perón...!

Pa ustedes, mis cumpas "revolucionarios", que claman por la ciencia y el libre pensamiento, que al primer sonido de bombo, creen que renace Perón y la tercera vía... ¿Acaso no se enteraron de como terminó la historia?

Cuando el lobo se los trague, recuerden que jugaron a ser corderitos-ala-izquierda. Y el gran Padre Nuestro Capital seguirá vigente, adientrando a los nenes tontos del reformatorio, que creían que el cambio se venía en serio.

Al pedo, Carlitos era un capo. 1848-2008. Sigue vivo, eh?
MPR_2008

1.jpg

Bienvenidos Al Cambalache Peronista

Oligarcas del campo denuncian “una campaña de provocaciones divisionistas por parte del gobierno” al flagelo de los pastizales quemados y llaman a hacerse los boludos y a echarle la culpa a la niebla”

“Entre bueyes no hay cornadas" sostiene un alto dirigente de la Sociedad Rural que prefiere mantener en estricto anonimato su identidad y su nickname de la sala www.gauchot-erótica.com, sitio en el que fue hecha esta entrevista. Sostuvo al mismo tiempo que “si a alguien se le ocurre un método más barato y práctico para ensanchar nuestras propiedades y acabar con todo rastro de naturaleza que quede entre las ciudades, que nos lo digan, hasta tanto no hay nada mejor que 50 litros de nafta común y un fosforito”. “A los indios no hay nada que sacarle, la única tierra cultivable que queda es para llenarla de soja. Que llenen camiones, que llenen barcos, que agranden la Argentina, el vino tinto y el asado de cueros, y obviamente que llenen nuestras cuentas bancarias en las islas canarias a partir de la quema de pasto, bosque y lo que se cruce”
(Obsequio de cyc)

Desalojo de campesinos en Cordoba. El campo profundo

(Sobre el desalojo de campesinos en Cordoba y el campo profundo, entrá a http://eco21.com.ar/node/1225/image_gallery)

¡A fin de que todo cambie, mucho deberá permanecer Igual!

En el día de ayer, estaba tranquila y pensé que poco sería lo que podría sorprenderme, suponiendo ingenuamente que a pesar de tanto humo, el bello fiero fuego puede ser visualizado, al menos por algunos. Sin embargo, segura de que lado de la mecha me encuentro, el arte de lo humano volvió a sorprenderme, una vez más. Me di cuenta que algunos que creía de este lado, estaban en realidad del otro.
Luego de percibir cierto dolor, enfríe mi cabeza y volví a sentir que las coyunturas son tan atrapantes como detestables, pues al despabilarnos de nuestro aletargamiento cotidiano le ayudan a uno a definirse entre tanta sopa confusa, pero al mismo tiempo disparan corazonadas irracionales y encandilan intelectualidades, conduciendo las humanas pasiones por caminos peligrosos.
Eso sucede, concretamente, cuando uno se evade de la lectura meticulosa de los hechos y cree ver en los actores políticos la semilla de un futuro árbol majestuoso, cuando uno cree que en potencia hay condiciones que permitirían que, con el empuje de una fuerza popular casi sobrenatural, se desarrollen actos ejemplares, de esos que cualquier revolucionario enardecido erigiría como estandarte a repetir.
Debido entonces a esta capacidad manipuladora de las reflexiones humanas, que como decía puede tanto clarificar como oscurecer, ante el peligro de tamaña confusión, creo que debemos repensar ciertas obviedades. En primer lugar, a favor de quién estoy, la defensa de cuyos intereses defenderé a rajatabla. En segundo lugar, tomar las coyunturas tal cual son. Esto es, coparse con las vicisitudes que se desarrollan en el aquí y ahora pero jamás olvidar el entorno estructural que las rodea. No podemos pensar en una disputa descontextualizada de otras que, sin aparentar ser tales, ocultan intereses, dejan ver posiciones, en otras palabras, le dan el marco más general a esa primera coyuntura que estábamos dispuestos a analizar.
Pensemos por ejemplo en un diario cualquiera, pasemos por alto las noticias campestres y centrémonos en lo otro. Quien dice defender los intereses de todos ¿es capaz de callarse ante una pistola que se dispara sola? (sin pensar siquiera quiénes son los reales artífices de esa táctica represiva). Quien alardea de su ímpetu popular ¿es capaz de no denunciar públicamente un encuentro derechoso en una de las ciudades mas importantes del país, que reúne a quienes en toda América Latina han contribuido a engrandecer la miseria popular? Quien denuncia día a día la política de la pasada década y subraya todo cuanto pone en evidencia su supuesta diferencia con los atroces 90 ¿no es capaz de nombrar, tan siquiera una vez, a las masas aborígenes desarraigadas de su suelo durante la Década Infame? En fin, quien condena día a día las injusticias golpistas de nuestro país ¿no es capaz de ponerse la mochila de un proceso judicial en serio, que condene de una vez por todas a los hacedores, desde el primero hasta el último, de semejante genocidio?
Estas son algunas de las otras coyunturas que van de la mano de nuestra coyuntura analizada. Esta segunda cuestión nos puede hacer ver si nuestros “representantes” están en los hechos realmente velando por los intereses que en el discurso dicen defender. Pasados estos dos pasos, definida mi posición y definida su posición, si no coinciden, podemos pasar a pensar hasta qué punto Ser y Deber Ser coinciden. Admirando a ciertos procesos populares como el venezolano, puedo “imaginar” una movida interesante por las bases que, como quien dice, corra por la izquierda al conservadurismo gubernamental. Pero además de adentrarme en sueños ingenuos, puedo volver a los diarios o, mejor aun, a ver la realidad cotidiana, en clave de pensar si estos átomos que conforman mi Argentina son tan criollos y tan populares como supongo que son. Con respecto a lo criollo ¿algún ciudadano chacarero o urbano denunció el destino histórico de la mayor parte del PBI Nacional? Yo, ante la duda, releí volantes y panfletos recolectados como trabajo de hormiga, y al no encontrar la sigla FMI o similar, volví a pensar: cuando un hecho coyuntural domina la política nacional, las otras disputas implícitas se pierden como turco en la neblina o, mejor dicho, son ocultadas por los aparatos de información. Recordemos noticias de ayer nomás, cuando tales siglas aparecían en los titulares más importantes, y finalmente, pese a las amenazas reformistas, nada nuevo se vio bajo el sol. Hoy, a esas siglas sólo las veo en algún que otro volante perdido ¿acaso dejaron de ser tan determinantes para el rumbo del país como lo eran, según las voces presidenciales, hace un año? Entonces, si analizamos tal “destino histórico” y nada de la actualidad nos dice que la cosa puede llegar a cambiar, concluyo en que lo criollo de esos átomos es puro discurso sentimental. Con respecto a lo popular, puedo esforzarme por entenderlos y no creer que simplemente delimitan con cercas sus chacras, pero entonces ¿Por qué todos hablan del "campo" ignorando a los millones de campesinos pobres, desplazados de sus tierras, perseguidos y arruinados?
Volvamos así a soñar. Seria joya una retención al agro canalizada hacia un proceso de industrialización y/o un plan de viviendas populares y/o una redistribución de la riqueza. Pero si dejamos el Deber Ser por un rato, y leemos los hechos nos damos cuenta de lo siguiente. Primero, los discursos pueden no reflejar la realidad, pero también puede omitir cuestiones para dejar ver determinados fines ¿acaso en los discursos de K apareció alguno de esos propósitos anteriormente nombrados? No, en cambio, creo que las retenciones, el superávit fiscal y las reservas millonarias son destinadas a seguir alimentando el juego perverso que hunde en la pobreza a millones. Sin cuestionar el modelo en que se sustenta la explotación agropecuaria, y solamente recaudando de él, desoyendo a los pocos que piden reformar en serio las reglas de juego respecto a la tenencia, concentración y uso de las tierras productivas. Segundo, si aceptamos la obviedad de nuestra línea de pobreza, pauperización, NBI y demás indicadores socioeconómicos ¿no se nos ocurrió pensar que el mismo Perón, señores peronistas, a la retención le sumó un impuesto progresivo?¿no podemos concluir en que la “retención” pelada lleva a reducir la actividad agropecuaria a los "agronegocios", decisión que favorece la concentración del capital?
Por otra parte, los supuestos enemigos del pueblo, esos pulpos caroñeros que nadie ve pero todo el mundo siente ¿sabemos dónde realmente están? Al margen de que estén con o contra el gobierno, de hecho se encuentran distribuidos en ambos bandos, ¿sabemos qué tan perjudicados salen de esta farsa travestida de conflicto serio? Gran parte de ellos son los dueños de los “agronegocios” ¿fueron sustancialmente afectados por las medidas económicas? Intuyo que más bien continúan tumbados a la bartola saboreando manjares gracias a la continuidad de una estructura impositiva regresiva que se centra en gravar el consumo y la producción, pero no a la ganancia.
Por ultimo, en toda construcción de Deber Ser, tenemos la faceta político-participativa. No hablamos de una utopía como convocar a Asamblea Constituyente o Cabildo Abierto, simplemente me refiero a invitar a la mesa de la Casa Rosada también a otros actores, que casualmente representan a la mayoría de nuestro “campo”. Involucrar al elemento que todos dicen representar, llamar al pueblo a una discusión tan crucial como el destino de retenciones, superávit y reservas millonarias. Claro que para que a alguno se le ocurra semejante idea, ya sea que forme parte del gobierno o esté en contra del mismo, algo en serio debería cambiar, alguien debería dejar de jugar al arroz con leche y no insistir en la insistencia de que los representantes nos representan. ¡Ya basta compañeros! Con las paredes no se puede ni dialogar ni luchar codo a codo. Pues al fin, a fin de que algo cambie, poco deberá permanecer Igual… MPR_Abril 2008


MeneameMeneame | del.icio.us

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>